El subestimado valor de la inexperiencia
La frase la dijo un arquitecto hablando del equipo de Cambium Build. Era elogio, no crítica. Y me quedó dando vueltas.
La experiencia acumula conocimiento. También acumula vetos: "eso ya se intentó", "acá no funciona", "no da la ecuación". Muchos de esos vetos fueron ciertos alguna vez, en condiciones que ya no existen. El problema es que la experiencia no los actualiza; los hereda. El que viene de afuera no carga con ellos.
Los ejemplos sobran. Netflix no vino del negocio de los videoclubes; por eso pudo imaginar uno sin locales. SpaceX no abarató los lanzamientos porque supiera más de cohetes que la industria aeroespacial; los abarató porque no había internalizado lo que la industria daba por imposible. Y sin ir tan lejos: Santiago Magnin (a quien sigo hace años) llegó al negocio inmobiliario desde el mundo corporativo y armó con deinmobiliarios la primera red de bandera blanca de Argentina, un modelo que los del sector tenían de referencia hace años y nadie había construido.
Este tipo de proyectos se analizan muchas veces, durante años. A veces avanzan y a veces no, pero ahora lo veo desde adentro: buena parte de las razones por las que "no se puede" son vetos heredados, no restricciones vigentes. Pocos se toman el trabajo de volverlos a auditar.
La inexperiencia sola no vale nada: es ingenuidad cara. Vale cuando viene con la disciplina de verificar cada "no se puede" en vez de heredarlo. Los de adentro dan por sentado que algo no funciona. Los de afuera preguntan "por qué no".
Alex F. Ochoaizpuro